Plano de los senderos existentes en el peñónHasta la llegada al túnel todo discurre con normalidad, Manuel Vicedo el Profe nos va regulando la subida con su amena charla, sobre sus bastos conocimientos de botánica.

Y de pronto aparece la boca del Lobo, que es el túnel que une una parte la que sale de la cara oeste del Peñón con la cara este ó salida al mar del mismo.
Lo primero que nos encontramos es la roca horadada y sin ninguna luz, que sube en cuesta bastante pronunciada y dado que en el centro del túnel, este gira ligeramente a la izda., no queda muy claro
cuando terminara este y viendo las piedras del suelo, todas ellas resbaladizas nos sospechamos lo peor caídas y magulladuras.
Una vez en la boca del túnel vemos con cierto alivio existen dos cuerdas ó maromas que están cogidas a la pared para dar seguridad a los que suben y a los que bajan.
Bueno pues como ya estamos metidos en el ajo, adelante valientes, del grupo de 25 mayorzotes
ninguno cumplirá los 60 años, ya que los han cumplido ya, 4 señoras con buen criterio quedan
en la explanada que se extiende delante de la entrada, según dicen ellas para avisar en caso de que no volvamos, eso nos da animo para seguir.
Durante la ascensión por la cuesta del túnel, los hoyos y piedras gordas se multiplican (el Ayuntamiento no tiene presupuesto para echar una gravilla que lo cubra) las piedras resbalan debido
a la cantidad de visitantes + de 200.000 al año,que las dejan pulidas y a la humedad reinante,la iluminación brilla por su ausencia, gracias a las cuerdas conseguimos llegar a la salida al mar
un rellano cuya vista espléndida nos compensa del esfuerzo realizado. a partir de aquí salen dos
senderos uno lleva a la antigua caseta de la Guardia Civil ahora derruida por su ausencia de uso y otra nos lleva hasta la cima esta segunda bastante mas dificultosa.
Las cuerdas de seguridad, brillan por su ausencia solo existen en algunos tramos muy peligrosos, debido al fuerte viento reinante nuestro Profe nos hace desistir del empeño en llegar al menos a la punta de la caseta de la Guardia Civil como algunos pretendíamos.
Y nos promete una excelente paella para la comida y con este argumento nos convence.
La vuelta tiene la misma problematica que la subida pero milagrosamente, todos salimos ilesos.

Silene_hifacensis

